En el extremo suroeste de Túnez, donde comienza el desierto del Sahara, Tozeur aparece como un oasis rodeado de palmeras y paisajes que parecen sacados de otro mundo. Considerada una de las ciudades más bellas del país, combina arquitectura tradicional, historia, naturaleza y cultura bereber en un entorno que ha fascinado durante siglos a comerciantes, exploradores y viajeros.
El barrio antiguo de Ouled el-Hadef constituye uno de los mayores atractivos de la ciudad. Sus edificios, construidos con ladrillos de arcilla colocados formando dibujos geométricos, crean un estilo arquitectónico único en Túnez. Caminar por sus estrechas calles permite descubrir patios interiores, pequeñas tiendas de artesanía y mercados donde abundan los dátiles, las especias y los tejidos tradicionales.
La inmensa palmera de Tozeur alberga cientos de miles de palmeras datileras alimentadas por un sofisticado sistema de riego utilizado desde hace siglos. Los visitantes pueden recorrer senderos entre la vegetación, conocer el cultivo del famoso dátil Deglet Nour y comprobar cómo el agua ha permitido el desarrollo de una auténtica ciudad jardín en pleno desierto.
Desde Tozeur parten muchas de las excursiones más populares del sur de Túnez. Las oasis de montaña de Chebika, Tamerza y Midès ofrecen cañones, cascadas y paisajes espectaculares, mientras que el enorme lago salado Chott el-Jerid sorprende con sus reflejos y espejismos. La zona también es conocida por haber servido como escenario para varias películas de Star Wars, cuyos decorados todavía pueden visitarse.
La puesta de sol sobre las dunas, el silencio del desierto y la hospitalidad local convierten cualquier estancia en una experiencia difícil de olvidar. Además, la gastronomía regional permite descubrir platos tradicionales elaborados con dátiles, cuscús y especias propias del Sahara.
Tozeur representa una de las mejores puertas de entrada para descubrir el desierto tunecino y conocer una de las regiones con mayor personalidad de todo el norte de África.
[ Dic.2008 ] Tan pronto como entramos en la medina en Tozeur, una ciudad al sur de Túnez, fuimos perseguidos por un hombre, probablemente francés que parecía muy diferente de la gente local. Él nos pilló…