Tirana, una capital llena de color, historia y energía

Tirana es una ciudad dinámica y en constante transformación, donde los monumentos de origen otomano, la arquitectura de la época comunista y los nuevos edificios contemporáneos forman un paisaje urbano sorprendente. Situada en el centro de Albania, cerca del monte Dajti, la capital es un excelente punto de partida para descubrir la historia, la cultura y la vida cotidiana del país.

La visita puede comenzar en la plaza Skanderbeg, un amplio espacio peatonal dedicado al héroe nacional albanés. Alrededor se encuentran algunos de los edificios más importantes de Tirana, como la mezquita Et’hem Bey, la Torre del Reloj y varios centros culturales y administrativos. Desde la plaza es fácil recorrer a pie buena parte del centro, siguiendo avenidas amplias, fachadas de colores y numerosos murales.

Qué ver en Tirana

Para conocer la historia reciente de Albania resultan especialmente interesantes Bunk’Art 1 y Bunk’Art 2, museos instalados en antiguos búnkeres construidos durante el régimen comunista. Sus exposiciones explican el aislamiento del país, la represión política y diferentes aspectos de la vida durante aquel periodo.

Otro símbolo de la ciudad es la Pirámide de Tirana, rehabilitada como espacio cultural y convertida también en un original mirador urbano. Muy cerca se encuentra Blloku, un barrio que antiguamente estaba reservado a los dirigentes comunistas y que hoy concentra cafeterías, restaurantes, tiendas y locales nocturnos.

Para descansar del tráfico se puede pasear por el Gran Parque de Tirana, situado alrededor de un lago artificial. Quienes dispongan de más tiempo pueden subir hacia el monte Dajti en teleférico y contemplar la capital desde una perspectiva diferente.

La primavera y el otoño suelen ofrecer temperaturas agradables para caminar. Dos o tres días permiten conocer los principales lugares de Tirana y reservar tiempo para excursiones a Kruja, Durrës u otros destinos cercanos.